dilluns, 8 de febrer de 2010

LA NOVEL·LA HISTÒRICA DECIMONÒNICA ESPANYOLA

El éxito de estos relatos sirvió de pauta para algunos escritres españoles que cultivaron el género de la novela histórica con un considerable éxito, como Fernández y González (escritor prolífico que llegó a cobrar una auténtica fortuna por los textos que dictaba a sus secretarios), Ortega y Frías, Torcuato Tárrago, Wenceslao Ayguals de Izco (editor y periodista, que buscaba en sus relatos, algunos de tanto éxito como María, la hija de un jornalero, aproximarse a un público trabajador), Francisco José Orellana (que además de novelas publicó textos proteccionistas y escribió obras históricas) o Estanislao de Kotska Vayo (autor de novelas costumbristas estimables, pero famoso ante todo por su biografía de Fernando VII). Las novelas por entregas seca convirtieron también en vehículo de difusión de ideas avanzadas en manos de autores como Rafael del Castillo (Los pobres Barcelona, Los misterios catalanes o El obrero de Barcelona), o Ceferino Tresserra, cuyos relatos (Los misterios del Saladero, El poder negro), calificados por él mismo como “novela filosófico-social”, contienen amplios espacios de información y discusión acerca de “temas sociales” (las cárceles, en el primer título citado, y el crédito y la usura, en el segundo).

El mercado abierto por la edición por entregas sirvióig mente, como se ha dicho, para difundir literatura histórica con una carga política, como lo muestran las innumerables biografías de Espartero o de Prim (pero no de Narváez, que no hubiera tenido un público popular de compradores), las obras sobre la guerra carlista, los libros de Fernando Garrido (Los crímenes del despotismo, La regeneración de España, Historia de las persecuciones políticas y religiosas, Historia del reinado del último Borbón de España o Historia de las clases trabajadoras), o publicaciones colectivas como Los mártires de la república.

Por las diversas vías del pliego de cordel, el periódico, el folletín y la novela, o a través de las obras históricas por entregas, como de los folletos políticos de pequeñas dimensiones y bajo precio (como la larga serie de los publicados por Roque Barcia), se fue articulando un corpus de cultura alternativa que difundió en las capas medias y populares un conjunto de ideas definían las bases de una identidad distinta a la propagada los textos oficiales destinados a la educación. Una cultura basada en la crítica de la sociedad existente, con una fuerte carga antimilitarismo y anticlericalismo, y orientada hacia la conquista de las libertades en el marco de una república federal.

Josep Fontana. La época del liberalismo. Ed. Crítica / Marcial Pons, Barcelona, 2015. ISBN: 978-84-9892-807-5. 574 pàgs. Pàgs. 312-313.


diumenge, 7 de febrer de 2010

Novel·la històrica: Les veus del Pamano

Vaig arribar a la Llicenciatura d’Història Contemporània l’any 1979, el meu idil·li amb la disciplina començà abans dels 10 anys amb la Iª Guerra Mundial (vaig nèixer el 1954), tinc un web de ficció literària, a fi de trobar una pràxi per definir-la.

Després de llegir molt, Gore Vidal i Creació serien en llengua catalana la meva preferida.

D’uns anys ençà entre els catalans reivindico Les veus del Pamano d’en Cabré, i a banda gairebé tota la producció d’en Lluís Antoni Baulenes. Per a mi són com a Littell (Les benignes) contra Grossmann (Vida i destí). Així com Le Carrée escriu de maravella i Jude l’obscur d’en Hardy potser és la meva gran novel·la d’amor. Com s’ha oblidat el gran Vázquez Montalbán de l’Autobiografia del general Franco. I el sensacional Vargas Llosa de “la guerra de los mundos”.

Ara, per a mí, tot es juga entre Littell i Grossman, dos columnes per entendre el món en què vivim. No puc triar, potser si tingués algun do triaria escriure com Jonatha Littell i si tingués una moral avalaria Grossman. Però els lectors cerquem el nostre camí amb la nostra parla, el català. I ara per ara Les veus del Pamano uneixen a tots els catalans cap el Premi Nobel.

No defallirem. Saludo fraternalment la comunitat de lectors que em permet adreçar-vos aquest missatge.

Josep-Manel Alarcó
http://novel-la-historica.blogspot.com/
He intentat entrar en la pàgina http://www.hislibris.com/
però no he pogut compartir el què hi ha més amunt per problemes tècnics. Ja hi tornaré.

dissabte, 6 de febrer de 2010

La novela histórica sigue siendo el género favorito de los españoles, según el CIS

La novela histórica sigue siendo el género favorito de los españoles, según el CIS
 Diari 20 minutos / 05 DE OCTUBRE DE 2016
PIXABAY
Este mediodía hemos conocido los datos del Barómetro del CIS que, esta vez, contenían preguntas sobre los hábitos de lectura. Una práctica que el Centro de Investigaciones Sociológicas hace de pascuas a ramos (el último, en 2014). ¿Qué se nos contaba, entonces, sobre la forma de leer de los españoles? Lo más interesante para este blog la cuenta mi compañera Paula Arenas en este mismo periódico: la novela histórica es el género que más gusta (un 23 8% lo elegía en primer lugar, con algunas décimas más que en hace dos años seguido de la novela en general,  con un 19,5%). Eso como primera opción; como segunda, la histórica también ocupa un meritorio segundo lugar.
Así que para este blog donde conversamos sobre el género parecen buenas noticias. Nos congratulan, claro, y nos hacen sentirnos más acompañados. Pero cuidado, porque estas encuestas tienen el valor que tienen. Por un lado, la clasificación por géneros,¿cómo etiquetamos a las ficciones? ¿Hilary Mantel la consideramos ‘novela en general’ o novela histórica? ¿Y a Cormac McCarthy o Doctorow? ¿Y a Phillip Kerr o Ben Pastor, como negra o histórica? ¿Las novelas románticas de trasfondo histórico las clasifican como ‘amor’ que cuentan con un sospechosamente exiguo 5,6% de preferencias? ¿Y qué decir de las novelas de aventuras? ¿Los lectores mienten? ¿Hay postureo hasta cuando se responde una encuesta?
Otra cuestión que hay que observar es la franja de edad. La novela histórica no es para jóvenes, o eso parece querer decirnos el CIS. En la franja de 18-24 años es la cuarta preferencia tras las novelas en general, las de aventuras, las románticas y empatadas con las fantásticas. El interés por el género va creciendo con la edad hasta convertirse en la reina absoluta en las franjas de edad a partir de los 45 años.
¿En qué nos fijamos para elegir un libro? Otra cuestión que trae sorpresa. El 61,1% lo elige por el tema o género y sólo un 20,3% por el autor o autora de la obra. Un dato a a tener en cuenta y que debería, al menos, provocar una reflexión en muchas estrategias de las editoriales y en el tratamiento que hacemos los medios del mundo del libro.
Ojo también con los que quieren trasladar los hábitos de lectura a las listas de más vendidos. No, tampoco se corresponden y no tienen por qué corresponderse.
Son cuestiones que hay que plantearse, sin duda. Aunque como prueba de por dónde van los gustos lectores de los españoles nos vale. El reinado de lo histórico prosigue. Y es buena noticia para un género que, ante todo, debe ser popular.
Sorprende igualmente, que en estos años de éxito del llamado subgénero domestic-noir,la novela negra sólo tenga un 7,1% (más bajo que el anterior barómetro), si lo comparamos con la atención mediática y el acompañamiento cinematográfico es un resultado que choca.
El CIS también nos habla del estancamiento del libro digital frente a los datos de 2014. La opinión de los españoles (o al menos la de casi la mitad de los encuestados, 42%) es que en el futuro ambos formatos, papel y digital, convivirán.
Más que lo referente a gustos, hay datos más preocupantes sobre lo que dice el CIS: como que el 18,3% dice no leer nunca libros y que ese dato ha subido o que el 42% de los que no leen nunca o casi nunca dice que no lo hace porque “no le gusta o no le interesa”. Motivos hay para que las instituciones y la sociedad reflexione sobre si hay que tomar medidas para fomentar la lectura. No es una cuestión baladí: la sociedad tecnológica y digital, en gran medida, también es textual.
También resalta el ‘batacazo’ de los libros divulgativos que han caído de un 7,4% al 4,7% en dos años. ¿Tanto ha bajado la curiosidad por aprender?

Aunque claro, tampoco es de extrañar esta apatía institucional y social. El barómetro del CIS de hoy también nos dice que los problemas de nuestra cultura no aparecen entre las más de 40 opciones citadas. No soy imbécil, es lógico que los grandes problemas sean los sociales y económicos. ¿Pero nadie los cita? ¿No preocupan en absoluto? Todo un síntoma.

Cercar en aquest blog

La meva llista de blogs

Dades personals

Follow by Email

twitter

facebook

My Great Web page